El concepto básico del método Palmlöf como terapia en el exterior es  la estimulación de los sentidos a través de la naturaleza, disfrutar de nuevas experiencias o recordar aquellas que pertenecían a su pasado. Queremos contribuir a que el usuario tenga experiencias que enriquezcan su vida diaria, respetando sus deseos y sus necesidades según el entorno en el que se encuentra.

 

PRIMER OBJETIVO

Trabajamos para que la persona:

  1. Estimule sus capacidades y encuentre en el jardín una sensación de tranquilidad y bienestar que le permita relajarse.
  2. Empiece una actividad que le haga sentir útil y así mejore su autoestima y su estado de ánimo. Intentamos evitar actividades abstractas y monótonas, dado que nuestro objetivo principal es fomentar aquellas que son significativas, como cosechar, recoger, regar…

personas mayores jardines terapeuticos

 

SEGUNDO OBJETIVO

Encontrar una actividad que tenga sentido para el individuo. Cada persona tiene un alto grado de subjetividad, por eso resulta fundamental que la persona – incluso sus familiares o cuidadores, en caso de demencia – elija qué tareas desea hacer dentro de la amplia oferta del programa que se pueden realizar en el jardín.

El programa contiene muchos ejercicios físicos para mejorar el equilibrio y la fuerza: desde el paseo hasta participación en trabajos de levantar un muro. También varias terapias dónde se trabaja la parte cognitiva, como por ejemplo, la cultura de campo, biología, estudio de pájaros, lectura asociada directamente a los elementos de la naturaleza, el tiempo. Además damos mucha importancia a los talleres y juegos para usar los sentidos. Y claro, no podemos olvidarnos de la terapia de horticultura.

terapia horticultura

 

El método Palmlöf da una importancia especial a la relajación y concienciación con el entorno. La terapeuta  empieza o termina todas las terapias con un ejercicio y un momento de tranquilidad. 

Estos son algunos de los comentarios de distintos terapeutas ocupacionales de Suecia que trabajan con terapias del jardín para mayores:

«La actividad en el jardín despierta recuerdos de tareas en las que los mayores han participado junto con familiares y amigos y son recuerdos de tiempos felices. Esta sensación de alegría y bienestar se queda en la mente de los ancianos, aunque no se recuerde después la actividad que se realizó en sí».

«Parece que la atención que la persona mayor da a la enfermedad o a su discapacidad toma una dirección opuesta y ella vuelve a encontrarse consigo misma, cuando está en el jardín. No es simplemente una distracción positiva sino que vemos también como fortalece la autoestima de la persona».