En el sur de Suecia, durante los últimos 20 años, se ha hecho terapia en el exterior con personas mayores con demencia. Era necesario un ambiente un poco diferente al que necesitaban otras personas, con mejores señalizaciones, mejores posibilidades de orientarse en el espacio del jardín, y la opción de disfrutar de diferentes habitaciones que permitiesen trabajar tanto en privado, como hacerlo activamente en grupo.

A partir de estos criterios, se fueron diseñando jardines en la Universidad para su evaluación, donde se recibían pacientes o grupos de personas con demencia. Se observaron muchos progresos en estas personas, estaban menos estresados, tenían menos depresión, y avanzaron mejor en aspectos como la comunicación, en comparación con grupos en paralelo los cuales no disfrutaban de las posibilidades del jardín.

La metodología empleada en los jardines ha ido evolucionando y ahora se le da mucha importancia a recibir grupos homogéneos. La relajación es una parte muy importante de la actividad, no obstante dentro del jardín se hacen un gran número de actividades relacionadas con diferentes temáticas: ejercicio físico, terapia de horticultura, terapia de reminiscencia y terapia de estimulación de los sentidos.