Los árboles nos transmiten seguridad y perspectiva del tiempo, nos dan sombra y frescor, limpian el aire y producen oxígeno. Pero los árboles también influyen directamente en nuestra salud – pueden mejorar nuestras defensas y bajar la tensión.

 Imaginad una ciudad sin árboles. Sin el frondoso verde primaveral y los llamativos amarillos otoñales. Sin las copas moviéndose con el viento y que protejan de sol y lluvia.IMG_5755

Árboles, parques y zonas verdes en el núcleo urbano hacen que las personas se encuentren mejor tanto físicamente como mentalmente.   Varios estudios lo han demostrado, entre ellos uno particularmente interesante en Reino Unido, publicado en 2008, dónde 41 millones de ingleses fueron analizados según las zonas verdes presentes en su barrio. El resultado no dejo indiferente a nadie; El riesgo de morir antes de tiempo aumentaba acorde lo hacia la distancia a zonas verdes, lo contrario a las personas que vivían cerca de parques y jardines. Los científicos observaron tanto el hecho de morir antes de tiempo por causas naturales como por enfermedades cardiacas,etc. En ambos casos coincidía la evidencia; cuantas más zonas verdes cercanas a su vivienda, más tiempo vivían.

Japón es otro país dónde se ha empezado medir los efectos de la naturaleza en las personas. Hay una tradición antigua de “recetar” senderismo por bosques viejos (bosques de parques naturales sin talar), llamados Shinrin-Yoku. Según van perfeccionando los estudios, se ha observado que aumenta en el cuerpo unas células especiales, llamadas “natural killers”, células que pueden identificar y eliminar otras células defectuosas y malignas, como las presentes en tumores.

¿Es necesario poner un precio alrededor de los troncos de los árboles?  Después de 20 años, el jardín terapéutico de Alnarp ha demostrado que la rehabilitación en jardines disminuye las visitas a los centros médicos en un 28 %, en comparación con un 8 % aplicando rehabilitación normal. Concepto que fácilmente podemos traducir en valor económico.TRÄD

En Alnarp y la región de Salud en Malmö, están de acuerdo que  es necesario conocer el impacto económico para poder jugar un papel principal en la planificación urbanística.

El concepto de los “servicios eco sistemáticos” juegan aquí un rol importante. Es decir todos los servicios que consumimos sin pensar, como el aire que respiramos, agua, sol, que nos provee la naturaleza gratis. En España se ha evaluado el impacto económico de los Parques naturales, la pérdida de los ecosistemas por la agricultura y las actuaciones en el paisaje, pero poco sobre el fundamental valor de las zonas verdes en los núcleos urbanos.

(http://www.mapama.gob.es/es/ministerio/servicios/analisis-y-prospectiva/Análisis_y_Prospectiva__Serie_Medio_Ambiente_Nº4_Diciembre_2010_tcm7-161583.pdf).